esenitptru

Cómo hacer buenas fotos de los peces

bannerpezdisco

   

    

Cómo hacer buenas fotos de los peces

Introducción
Cuando uno decide hacerle una foto a un pez, puede pensar que lo único que necesita es una cámara de fotos y un pez. Y esto no es cierto. Necesita al menos 3 cosas más muy importantes. Paciencia, observación y el manual de la cámara. El manual de la cámara es básico porque nos dice qué cosas puede hacer la nuestra. En los manuales de fotografía se habla en extensión de lo importante que es saber manejar los valores de velocidad de obturación, apertura del diafragma e ISO, entre otros. El manual nos va a decir si podemos establecerlos manualmente y cómo hacerlo. En el caso de cámaras automáticas nos dirá que modos o escenas de disparo nos harán acercarnos a lo que nosotros deseamos hacer.
Además, se debe decidir para qué se quiere la foto. No es la misma foto aquella que quiere situar al pez en su entorno, que aquella que quiere mostrar su color, que aquella que quiere enseñar sus características anatómicas. Dependiendo de la intención que tengamos haremos la fotografía de un modo u otro.
Para las imágenes de este mensaje se ha utilizado la compresión JPG de mayor tamaño y calidad que ofrece la cámara. No se ha hecho ningún ajuste a las fotos, salvo ciertos recortes para enseñar lo que se pretende en cada caso. Por lo demás, están tal cual han salido de la cámara. Y es importante aquí recordar una cosa. Nuestra misión como fotógrafos no es pelearnos con el photoshop o el gimp o el programa de retoque fotográfico que utilicemos. Nuestra labor es obtener la fotografía de mayor calidad posible. Luego la mejoraremos con el programa de retoque fotográfico. Pero si la foto está desenfocada de inicio, nada conseguirá enfocarla. Si está sobreexpuesta, nada conseguirá rescatar las zonas quemadas.

En el mensaje dedicado a la fotografía panorámica de un acuario, ofrecí un decálogo que quiero recordar ahora:
1.- Haced la foto de noche o con todas las luces de la habitación apagadas. 
2.- Utilizad un trípode o una base de sustentación firme (tabla de planchar, etc.) 
3.- Evitad el uso del flash. 
4.- Disparad con el temporizador para evitar vibraciones. 
5.- Configurad la cámara para obtener las fotografías más grandes posibles. 
6.- Utilizad el valor ISO más alto disponible (luego al reducir las fotos a 640*480 no se notará demasiado ruido). 
7.- Utilizad el máximo angular que ofrezca el zoom y colocad la cámara a la distancia que haga que el acuario llene todo el visor. 
8.- Estableced la apertura del diafragma en la mayor posible (números f más bajos). 
9.- Tratad de encontrar la velocidad de obturación que os de una exposición correcta sin preocuparos de los peces y utilizadla. 
10.- Disparad cuando los peces estén quietos o tranquilos. Habrá que hacer unas cuantas fotos, pero al final, alguna merecerá que la compartáis con todos nosotros. 

Es muy fácil comprender que estas indicaciones que son muy válidas para la fotografía panorámica, no son de utilidad por completo en la fotografía de peces. En este caso, propongo otro decálogo que puede ser útil:
1.- Haced la foto de noche o con todas las luces de la habitación apagadas. 
2.- Utilizad un trípode. Este punto es de vital importancia. Existe una enorme diferencia entre las fotografías realizadas con trípode y las tomadas a pulso. 
3.- Evitad el uso del flash. Según el caso, como ya veremos. 
4.- Disparad en ráfaga cuando sea posible. Normalmente la primera foto sale movida por el movimiento del dedo sobre el botón de disparo. La segunda no tiene ese problema. 
5.- Configurad la cámara para obtener las fotografías más grandes posibles. 
6.- Utilizad el valor ISO más alto que sea adecuado. 
7.- Acercaos lo más posible al acuario, utilizando la opción macro si la cámara dispone de ella (ya que podremos enfocar desde bastante cerca) y utilizando el zoom en la mayor posición angular posible, ya que así podremos escoger una mayor apertura de diafragma. Es importante recordar que la opción macro normalmente permite enfocar a distancias muy cortas, de 0 a 5 cm., cuando estamos en la posición angular. Cuando hacemos uso del zoom esta distancia mínima de enfoque varía de modo que no es de utilidad usar el zoom en estos casos. 
8.- Tratad de encontrar la velocidad de obturación que nos dé una exposición correcta y utilizadla. 
9.- Si el enfoque es rápido (como en las réflex) se puede utilizar; si no lo es, es mejor utilizar el enfoque manual o enfocar a algo que esté a la misma distancia que el pez que queráis fotografiar. 
10.- Disparad en lo posible cuando los peces estén quietos o tranquilos. Habrá que hacer unas cuantas fotos, pero al final, alguna merecerá que la compartáis con todos nosotros. 
   
Quiero fotografiar una parte del pez para enseñar una lesión o ciertas características que sirvan para poder identificarlo o algo que ocurre muy rápidamente.
Bueno, estas dos necesidades y otras muchas, son suficientes como para no excomulgar al flash de nuestra cámara. Estamos hablando de aquellas ocasiones en las que es más importanteel momento, el detalle y la nitidez que el color. En este caso se justifica el uso del flash. ¿Qué ventajas nos aporta el flash? Al introducir más luz en la escena nos permite hacer dos cosas muy importantes en este caso: aumentar la velocidad de obturación y disminuir la apertura del diafragma. Con lo primero podemos congelar el movimiento del pez, con lo que ganamos en definición, y con lo segundo aumentamos la profundidad de campo, con lo que mejoramos el enfoque.

En este caso lo que hacemos es elegir el menor valor ISO disponible y escogemos un valor de velocidad de obturación igual o mayor a 1/60. El valor de la apertura de diafragma será aquel que nos haga que la escena esté correctamente expuesta (iluminada).

Es importante recordar que el disparo a de hacerse oblicuo al cristal del acuario, para que no haya reflejos de la luz del flash. Así que se puede disparar desde cualquier lugar que no sea enfrente de lo que queramos fotografiar.
Quiero fotografiar al pez de cuerpo entero, con su color real y que se vea lo más nítidamente posible.
Pues como todos. Vayamos por partes, de lo más fácil a lo más difícil.

De cuerpo entero: esto es labor de encuadre y creo que no hay mucho que explicar. Sólo hay que ver que el pececito no se sale por ningún lado del visor.


Con su color real: esto exige indiscutiblemente apagar el flash. Y como segundo paso hacer un bien balance de blancos. Si no se puede hacer un balance personalizado se debe hacer una serie de fotos con todas las opciones posibles de balances predefinidos (¿os acordáis de que el manual de la cámara es útil?) y escoger aquél que nos dé unos resultados más cercanos a la realidad. Si es posible hacer un balance personalizado hay que hacerlo. Para ello hay que introducir en el acuario un objeto de color blanco de suficiente tamaño y colocarlo en la zona donde pensemos hacer la foto. Hay que  recordar que el agua de los acuarios no es transparente y que la luz de la iluminación del acuario tampoco es blanca. Y aquí es donde resultan maravillosos esos enormes platos blancos de la abuela. Eso si no os da un poquito de repelús comer luego en ellos.

Que se vea nítido: este es sin duda el quiz de la cuestión. Todo lo dicho anteriormente vale para casi todos. Pero ahora es cuando comprobaremos que cada cámara se comporta de una manera distinta. Recordad que en la introducción dije que eran vitales la paciencia y la observación. La paciencia es necesaria para esperar a que el pez se ponga donde se supone que debe ponerse y para volver a esperar a que lo vuelva a hacer ahora que he encendido la cámara. La observación es imprescindible para descubrir aquellos sitios donde será más fácil fotografiar al pez o los momentos más accesibles.

El primer valor que vamos a establecer es el ISO. Poned la cámara apuntando a algo que esté inmóvil (un sillón por ejemplo) con todo lo demás en automático y disparad con temporizador una foto para cada valor ISO de la cámara. Observad las diferencias visionando las fotografías al máximo tamaño. Podréis ver que conforme aumenta el ISO aparece ruido; como manchitas de color, y disminuye la definición de la fotografía. En cada cámara y para cada persona existe un máximo valor ISO de calidad tolerablw. Esto es algo bastante subjetivo, pero lo que se trata es de decidir qué pérdida de calidad estoy dispuesto a asumir y que calidad no estoy dispuesto a sacrificar. Una vez decidido ese mayor valor ISO aceptable, lo escogemos para nuestras fotos de peces sin flash. Cuando aumentamos el valor ISO lo que hacemos es conseguir que la fotografía quede igualmente expuesta en menor tiempo pero con una pérdida de calidad.

Después hemos de escoger otros dos valores que van en pareja indisoluble: velocidad de obturación y apertura del diafragma. Cuando aumenta el primero, por el objetivo entra luz durante menos tiempo (congela la imagen) y cuando lo hace la segunda entra más  luz por hacer que el agujero por donde entra sea más ancho. Pues bien, es nuestra   misión intentar encontrar aquellos valores de ambos que nos den una toma  correctamente expuesta: que esté bien iluminada, que no sea ni muy clara ni muy  oscura. Y esto no depende sólo del modelo de cámara fotográfica. Depende fundamentalmente del acuario y del pez que queramos fotografiar.

Vamos a aclarar una cosa antes de seguir. Cuando aumentamos la velocidad, obtenemos imágenes más oscuras pero con menos propensión a la pérdida de nitidez. Cuando la bajamos, obtenemos imágenes más claras, pero con más riesgo de que nos queden movidas. Cuando aumentamos la apertura (números f más bajos) obtenemos imágenes más claras, pero con una profundidad de campo (zona donde el objeto aparece perfectamente enfocado) más pequeña. Cuando disminuimos la apertura (números f más altos) obtenemos imágenes más oscuras, pero con una profundidad de campo más grande.

Dicho lo cual, vamos a dar unos pequeños consejos para distintos tipos de peces.

Peces que suelen estar quietos: tipo ancistrus, coridoras, etc. Este es el caso más fácil. Escogemos una apertura reducida (podemos comenzar por un 5.6 por ejemplo). Escogemos la velocidad que haga que la escena quede perfectamente expuesta. Seguro que será una velocidad lo bastante lenta como para que no se pueda tomar la foto a pulso. De verdad, si queréis tomaros un poco en serio la fotografía de peces comprad un trípode. Los hay pequeños y baratos. Merece la pena. Tanto que asumo que tenéis uno. Se coloca la cámara con el encuadre deseado. Se utiliza el temporizador o el disparador a distancia si se tiene y se dispara. Si el pez no se mueve, salen unas fotos estupendas. En estos casos, incluso se puede poner el valor ISO más bajo disponible para ganar en nitidez.

Peces que suelen tener algún momento de inmovilidad: tipo bettas, colisas, etc. Podemos usar la técnica anterior o la técnica descrita para los tetras más adelante.

Para el resto de los peces vamos a asumir el máximo valor ISO de calidad tolerable, la máxima apertura disponible y el valor de velocidad que nos haga que la escena quede perfectamente expuesta.

Peces que nadan a tirones: los cíclidos son el mejor ejemplo. Son como los robots, nadan un poquito y de repente se paran. Y así sucesivamente. Ese tiempo que están parados es el que hay que aprovechar. Usamos el trípode para evitar movimientos incontrolados de la cámara. Cada cámara, no me cansaré de repetirlo, es distinta. Las compactas suelen tener un retardo en el disparo. Esto quiere decir que pasa un tiempo entre que apretamos el botón de disparo y se toma la foto. Cada uno debe conocer su cámara. Y hay que tener este conocimiento en mente cuando hacemos fotografías a este tipo de peces. Porque hay que prever cuándo se van a parar. Cuanta razón tenía yo cuando hablaba en la introducción de la importancia de la observación. Cuando hablamos de fotografiar animales que no suelen estarse quietos, como nuestros peces, hay que intentar disminuir al máximo el tiempo que pasa entre que nosotros decidimos que es ahora cuando quiero tomar la fotografía y cuando realmente se toma. Lo primero que hace la cámara es enfocar. Y tarda demasiado, al menos con las compactas. Vuelvo a insistir en la observación. Si el pez suele pasar habitualmente por un sitio, o se coloca sobre una piedra o bajo una planta o se esconde en un coco o ... lo que sea que haga, podemos enfocar previamente a ese lugar. Cuando pase el pez,... apretamos el botón. O utilizamos el enfoque manual, si está disponible, que es mejor todavía. Lo segundo que hace la cámara es decidir que combinación de velocidad y apertura es la idónea. Si nosotros se la hemos indicado previamente, no perderá tiempo en decidirlo. Toda la decisión que le ahorremos a la cámara será tiempo que ganemos.

Peces de nadar tranquilo pero incansable: como los tetras por ejemplo. En ocasiones es válida la técnica anterior, pero también se puede aplicar otra técnica que resulta visualmente muy atractiva cuando sale bien. Se llama panning y es bastante similar al travelling en el cine. Pensad en un hombre andando y la cámara de cine que le enfoca lateralmente y se mueve junto al actor, a la misma velocidad. Ahora pensad en un pez y vuestra cámara fotográfica. Se trata de hacer casi lo mismo. Si la cámara se mueve a la misma velocidad que el pez, saldrá enfocado porque no existe movimiento respecto a la cámara (siempre está a la misma distancia). Lo que sí saldrá desenfocado es el fondo, que no se mueve. Para hacerlo bien hay que apoyar firmemente los pies en el suelo, sujetar bien fuerte la cámara y pegar los codos al cuerpo. Lo que gira es la cintura. La diferencia con el travelling es que la cámara está fija sobre una plataforma que se mueve; aquí el fotógrafo está quieto y lo que hace es rotar la cintura para que la cámara siempre enfoque al pez. Si tenéis una silla giratoria también sirve, es incluso mejor sistema ya que el cuerpo está más firmemente asentado y formando un bloque compacto. Comenzáis el movimiento siguiendo al pez, disparáis sin soltar el botón de disparo y completáis totalmente el giro de seguimiento. 
Importante: contened la respiración. Hay que evitar cualquier tipo de movimiento innecesario (apretar el botón de disparo es necesario, pero ya se soltará cuando se esté seguro de haber terminado de tomar la foto).

Peces de nadar rápido: ahora no caigo en ningún ejemplo. O te sale la técnica del travelling o disparas con flash. No hay más remedio.

   

 



     Jesús A. Gutiérrez Aragón
     PezDisco © 2008